la importancia del desayuno para adelgazar

¿Es importante el desayuno para adelgazar?

Hemos escuchado muchas veces que el desayuno es la comida más importante del día. Aquí incluso hemos hablado más de una vez sobre lo importante que es el desayuno, pero ¿con respecto a qué? Hoy vamos a ver la relativa importancia de desayunar según con qué lo comparemos. En que nos beneficia y cuales son los mitos sobre él.

Comencemos:

Claves sobre el desayuno:

  • El desayuno es la comida más importante del día

Se convierte en la comida más importante si lo planteamos para cargar las pilas para el resto del día de forma sana. Insistimos de forma sana y con un plan. Si nuestro desayuno consiste en comer donuts y pastelitos con la excusa de “tengo que cargar energías para el día” se puede convertir en la peor comida del día y que nos lastre toda la dieta.

  • Acelerar el metabolismo desayunando

Sí y no. El mero hecho de desayunar, por sí solo, no acelera el metabolismo (que el cuerpo comience a gastar calorías). La diferencia entre desayunar y no desayunar son apenas 10 calorías diarias, una cantidad ridícula. Sin embargo, como en el punto anterior hay que tener otro punto en consideración. Si por ejemplo desayunamos té verde o productos que aceleren el metabolismo, entonces sí conseguimos ese resultado. Es como entrar en calor después de salir de la ducha. Si no nos secamos con toallas, acabaremos secos…pero una hora después de la ducha. Con una toalla estamos secos en 1 minuto. Lo mismo ocurre con la aceleración del metabolismo en el desayuno, si le damos “caña” empezaremos a gastar antes.

  • Si desayuno rindo menos en el trabajo

Es popular la idea de que, si desayunamos nos “amuermamos“, nos da sueño y estamos menos activos, ya sea en el trabajo, estudiando, o haciendo otra actividad. Puede ser esa la sensación sí, pero se aleja bastante de la realidad. Un estudio de una Universidad británica (Bath) demostró que los que desayunaban, además de estar más activos la mayor parte de la mañana, quemaban hasta 500 calorías más que aquellos que no desayunaban. Esa diferencia de gasto calórico es una muy positiva barbaridad si queremos adelgazar.

  • El desayuno te quita el hambre

Para lo que nos queda de día se entiende. Existe la idea de que si desayunamos muy fuerte, a la hora de almorzar, casi no probaremos plato. Esta idea tiene 2 variantes de la que podemos sacar provecho. 1. Si no desayunamos, tenderemos a comer mucha comida alta en calorías al medio día para sentirnos saciados, por lo que, entre lo que perdemos por la falta de activación del metabolismo y el exceso del almuerzo, salimos perdiendo si nos lo saltamos. 2. Si desayunamos, es indiferente que sea un desayuno de carbohidratos (pastelitos) o más sano (fibra) para el hambre que tengamos en el almuerzo. ¿qué quiere decir esto? Que tanto si nos atiborramos desayunando como si lo hacemos moderado, el hambre no va a variar al mediodía. Un punto a favor para el desayuno equilibrado.

  • Los niños y el desayuno

Para terminar hablaremos de algo que, aunque no esté relacionado directamente con las dietas, sí lo está con nuestro rendimiento a lo largo del día. Existía el mito de que los niños que desayunaban eran más inteligentes. Que el desayuno servía, para desarrollar el cerebro. Sin embargo hoy día está mas que comprobado que los niños no se hacían mágicamente más o menos inteligentes, si no que aquellos que no desayunaban, debido al hambre tenían un rendimiento académico pobre, menos energía y capacidad de concentración. Este último punto se acerca al segundo que hablamos hoy: Desayunar no nos amuerma, todo lo contrario, nos da energías y capacidad para rendir de forma óptima en la mañana.

Y con esto terminamos el artículo de hoy. Ya sabéis, un desayuno equilibrado tiene una gran importancia en nuestra vida.